Opinión
Terapia de Apoyo Educativo WaldorfEsta terapia está basada en los ejercicios de dibujo, pintura y movimiento que Audrey McAllen (profesora de Pedagogía Waldorf y emitente investigadora) desarrolló a partir de las indicaciones pedagógicas del Dr. Rudolf Steiner, creador de la Antroposofía y de la Pedagogía Waldorf. Audrey McAllen descubrió e investigó los principios científico-espirituales del cuerpo físico estructural del hombre. Gracias a su trabajo contamos con un conocimiento humano fundamental para comprender las diferentes etapas del desarrollo neurológico y motor de los primeros siete años del niño y su influencia posterior en la vida del adulto. Cada uno de nosotros somos un individuo espiritual que necesita hacerse cargo de su cuerpo físico estructural (esqueleto, músculos, nervios, cerebro) para poder aprender y moverse libremente, pues nuestro cuerpo es el vehículo que utilizamos para manifestarnos en este mundo físico tridimensional. Pero ocurre que a veces se producen ciertas dificultades en este proceso de “hacernos” con nuestro vehículo y es ahí cuando aparecen problemas para aprender a leer, escribir, calcular, o desarrollar cualquier habilidad básica necesaria para la vida en la Tierra. Nuestro cuerpo físico debe ajustarse a nosotros “como un guante”, nuestros sentidos deben funcionar perfectamente para que los movimientos arquetípicos actúen en nosotros, y si esto no se da, nos costará mucho entrar libre y confiadamente en la vida. También hemos de tener en cuenta los efectos que la tecnología moderna y el ritmo actual de vida tienen sobre el niño. Los sentidos de los niños son cada vez más bombardeados y consecuentemente alterados, principalmente los sentidos volitivos o internos (tacto, equilibrio, movimiento propio y vital) y se hace necesario trabajar de nuevo en el niño los movimientos arquetípicos que forman parte de la vida, y que se encuentran en las cosas más sencillas del día a día, como barrer, amasar, limpiar, etc. Si estos sentidos básicos están sanos y han sido cuidados en el niño pequeño, más adelante cuando sea adulto podrá percibir mejor a sus semejantes, podrá captar y respetar la forma de pensar ajena y su lenguaje y oído estarán más desarrollados y afinados. Un tercer aspecto a tener en cuenta es la necesaria integración de los patrones primitivos de movimiento, que son los movimientos reflejos con los que todo ser humano viene al mundo y que necesita para sobrevivir los primeros meses. Cuando alguno de estos movimientos primarios se mantiene retenido en el niño, aparecen problemas de muy diversa índole, que le impiden moverse y aprender libremente. La Terapia de Apoyo Educativo con bases antroposóficas trabaja con los niños y adolescentes que tienen problemas de aprendizaje y comportamiento y también con aquellos que muestran cierta torpeza en sus movimientos y en relación con las dimensiones del espacio. La mayoría de las veces estos últimos no presentan signos externos de dificultades de aprendizaje, pero frecuentemente no están especialmente activos y pueden ser claramente intelectuales, lo que no es recomendable a edades tempranas. En la Terapia de Apoyo Educativo tenemos en cuenta que el sistema motor y el control del movimiento son fundamentales para el desarrollo del aprendizaje, lenguaje y comportamiento. Y no hemos de olvidar que la atención, el equilibrio y la coordinación son las bases sobre las que se asentarán los posteriores aprendizajes académicos. El plan de trabajo es individualizado, pues cada niño es único, se trabaja la escritura, memoria, concentración y atención; coordinación motora fina y gruesa, los movimientos reflejos retenidos; la integración sensorial visual, vestibular, táctil y auditiva; la definición de lateralidad (derecha/izquierda), la orientación espacial, el esquema corporal, la escucha activa y apoyo emocional al niño o adolescente. Todo este trabajo se realiza mediante ejercicios de dibujo, pintura y movimiento. Trabajando con la Terapia de Apoyo Educativo los niños y adolescentes se van sintiendo más “en casa” dentro de su cuerpo y pueden mantener una relación más óptima consigo mismos y con el mundo que les rodea. Los obstáculos físicos y psíquicos que les impiden un buen aprendizaje, van retirándose y pueden entrar en la vida con más libertad y mostrar más su individualidad. |

